-y si, después de tres años te puedo dar el diagnóstico. neurótica algo obsesiva. eso eso bueno, al menos no sos una psicópata o perversa.
-(¿algo obsesiva, no te habrás quedado corta?)
-digo, ciertamente te obsesionás con algunos detalles, buscás, balanceas. hacés como un toma y daca, todo el tiempo.
-si, puede ser. pero no todo el tiempo. creo que lo que intento medir es cuanto doy. porque siendo alguien que tiende a dar en demasía es una cuestión de no sobrepasar mis límites.
-si, puede ser, pero es parte de tus obsesiones también, es como que medís todo.
-si, que sé yo, antes no medía y así me fue, ahora pruebo con esto y veremos.
-igual yo creo que tenés que ser, digamos, un poco más histérica
-(!!!!!) que?, histérica? no sé, no creo
....
esta fue una conversación entre mi psicokiller y yo.
ahora entiendo tantas cosas...
hay una manga de profesionales inescrupulosos que le andan diciendo a la gente que sea histérica. ¿cómo puede ser que ese sea el discurso psicoanalítico?
¿cómo puede ser que alguien te recomiende que seas más histerica?
peor aun, ¿cómo puede ser que confundan seducción con histeria?
porque convengamos, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.
yo tengo mi grado de histeria, el sanito, el que no hace mal a nadie, el que se conjuga con el juego de seducción. pero jamás me haría la gata flora con alguien que no me interesa.
es decir, que yo sea transparente en muchas de mis actitudes o que intente presentarme de la manera en que soy no implica de manera directa que a una primera cita vaya con la ropa interior vieja.
la seducción es el arte de creer que una pude estimular los mismos sentimientos en la otra que la otra estimula en una. es jugar un pequeño juego de aprender a conocer a otra persona. implica un teatro, también, porque convengamos, nadie nunca se presenta tal cual es. resalta sus mejores rasgos, pero no puede resaltar lo que no tiene.
en este teatro de la seducción, una actúa, pero actúa (o para mi debe actuar) sobre bases sólidas, no sobre mentiras. si todo va sobre ruedas, incluso una puede terminar creyéndose ese personaje y convertirse en mejor persona de lo que era. esta es una de las virtudes reconocidas de un verdadero amor, el que tiene la capacidad de transformarte en eso que potencialmente sos.
pero la histeria? no, no querida.
no me gustan las histericas ni a las que les gusta la histeria. ¿cómo es eso de que te gusta no poder tenerme? no, chiquita. aquí me tienes, esto es más o menos lo que hay, puede mejorar, pero no me vengas con juegos de gato y de ratón.
una amiga me decía que tal vez era cierto, que tal vez necesitara ser un poco más histeria.
le respondí con convicción, con la poca que me queda en la vida, de que no.
la única razón que tengo, es que no es la histeria o ser un poco más histérica lo que hace que alguien te ame, te quiera. si una mina necesita eso de mi, va muerta. no, no puedo ofrecérselo. simplemente porque no creo.
yo quiero lo que tengo. ni más ni menos.
si alguien necesita no tenerme para quereme, entonces, no gracias.
ella me dijo que desperdiciaba oportunidades, creo que le contesté que ya las había tenido, que habían durado 2 meses, 5 meses, dos noches.
por eso, no confundo seducción con histeria.
la persona que elige estar con otra persona en una relación profunda y verdadera, no necesita la histeria, precinde de ella y en cambio apela a la seducción.
la persona que busca histeria, pues bien, obtiene histeria y cuando deja de obtnerla se va. por eso ni me interesa una histérica ni me interesa apelar a la histeria para estar con alguién.
y como dijo hegel por ahi: lo que deba ser será. las otras no me interesan en lo absoluto.